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GONZALO FUENMAYOR. Inventario de lágrimas

14/11/2019 - 14/12/2019
La galería Fernando Pradilla inaugura la exposición Inventario de lágrimas, primera individual en Madrid del artista colombiano Gonzalo Fuenmayor (Barranquilla, 1977). La muestra reúne una serie de dibujos realizados en la técnica clásica del carboncillo que, a la manera de los maestros europeos, se apoya en el claroscuro para buscar la luz desde la sombra. A partir de fondos negros, trabajados intensamente con el carbón, Fuenmayor consigue esos puntos de luz que dibujan e iluminan los motivos de sus obras. El artista elimina así el uso del color asociado habitualmente al trópico y adopta el blanco y el negro como una forma de definir su identidad híbrida. El título de la exposición surge, según explica Fuenmayor, de un proyecto realizado hace unos años “en donde colgaba candelabros victorianos en medio de una plantación bananera”, topándose con “la tarea de hacer un inventario de lágrimas o cristales que colgaban de los candelabros prestados, para así contabilizar las piezas y evitar cualquier extravío; opulencia y decadencia filtradas por la precisión de un inventario”. Muchas de esas inmensas lámparas de araña habitan gran parte de la producción artística de Fuenmayor, jugando una doble función; por una parte la de iluminar, en un sentido literal y metafórico, de sacar a la luz de la razón la verdad que las sombras ocultan, y por otra, la de constituir el símbolo del máximo lujo y decadencia europeas. El resultado de esta opulencia produce objetos aparentemente inútiles que más allá de su función decorativa se erigen en símbolos de poder. Dos dibujos de gran formato hacen referencia a las lágrimas de la exposición. En “Colisión”, numerosos fragmentos de estas lámparas salen disparados violentamente tras el choque producido entre una palmera y un candelabro, mientras que en “Apocalipsis XXV” las mismas lágrimas permanecen inmóviles colgando de un racimo de bananos. El trópico y lo barroco se entrelazan y se enredan constantemente, haciendo alusión a las frecuentes negociaciones implícitas en la persecución de una identidad y la constante búsqueda de un sentido de pertenencia. Precisamente parte de esta búsqueda se explora en el video “Pangea”, presente también en la exposición, en donde los himnos nacionales de Norte y Suramérica retumban al tiempo, ofreciendo una ensordecedora reflexión acerca de las promesas incumplidas de la Nacionalidad. El discurso de Gonzalo Fuenmayor se forma así a partir de la ironía y la parodia; el artista fusiona objetos sin relación aparente y crea imágenes que él mismo define como “injertos visuales” donde el contraste entre la forma y su significante cobra una nueva lectura que provoca la reflexión del espectador. La muestra incluye otras dos series de dibujos: “Over a Billion Served”, inspirado en Macondo y en la mac-donalización de lo latino a través de clichés/propagandas, y “The End”, que toma como referencia los créditos finales de antiguas películas en blanco y negro. Si en los dibujos de Macondo Fuenmayor parte de la misma imagen icónica realizando una exploración alrededor de la repetición/variación de lo gestual, en la serie “The End” cada dibujo representa diferentes escenas finales de una película imaginaria. Aunque ambas series hablan de cosas diferentes sí comparten el mismo gesto repetitivo en el que ha indagado este artista en su producción más reciente, al tiempo que comparten la armoniosa coreografía de borrar y adicionar, de lo barroco y lo exótico, de la sorpresa y la expectativa. El tinte apocalíptico de las series, pretende proponer tensiones inusitadas entre el texto y postales pintorescas asociadas a una parafernalia tropical. Esta mirada al trópico, a lo Caribe, encuentra un espacio de reflexión en la hibridación entre McDonald’s y Macondo, visibilizando el exotismo colonial hacia la cultura latina y su supuesto realismo mágico. La obra de Gonzalo Fuenmayor refleja la doble influencia cultural que ha marcado su práctica artística: la hispana y la norteamericana. Su infancia y juventud transcurrieron en una de las ciudades que encarna con más propiedad la esencia de la ciudad caribeña (Barranquilla) y su actividad profesional se ha desarrollado en Estados Unidos, donde vive y trabaja en la actualidad. Su investigación artística cuestiona la identidad caribeña como marca y los estereotipos que este concepto ha generado a través de imágenes que se han convertido en símbolos locales como el tucán, la piña, la palmera y, especialmente, el banano. Este último ha simbolizado como ninguna otra fruta la paradoja de la abundancia y la pobreza, al ser a la vez alimento para la población y la causa de la explotación del campesinado en las plantaciones en lo que se ha dado en llamar el “drama del banano”. Su trabajo, influido por diversas fuentes, supone una reflexión sobre la identidad y las condiciones sociopolíticas de los países en desarrollo como Colombia. El artista persigue combinar en sus obras una línea narrativa donde lo decorativo y lo trágico se unen en un discurso que toma prestado recursos de la literatura, el cine y la publicidad. Gonzalo Fuenmayor obtuvo la Maestría en Artes Visuales en 2004 en la School of the Museum of Fine Arts de Boston en afiliación con Tufts University de Somerville/Medford en Massachusetts, Estados Unidos. Desde el año 2000 ha obtenido varias becas y realizado diversas residencias artísticas, entre las que se encuentran la beca otorgada por Keith Haring Foundation-Visual Arts Foundation, Nueva York (2000), la Art-Omi Residencia Artística en Ghent, Nueva York (2006), la Vermont Studio Center Residencia Artística en Johnson, Vermont (2007), la Beca de Creación Artística otorgada por la School of the Museum of Fine Arts en Boston (2012), la Residencia Artística La Sierra en Santa Marta, Colombia (2017) y más recientemente la Harpo Foundation Grant en Los Angeles, California (2018) y Art Center South Florida Studio Residency, Miami Beach, Florida (2018). Su obra ha sido ex