ESPACIO PROYECTOS

 

Abstracción / Abstração

Del 18 de febrero al 26 de marzo de 2016

Yolanda Domínguez – Chun Hua Catherine Dong – Regina Galindo – Marisa González – Beth Moysés – Marina Núñez – Rosana Paulino – Marta María Pérez Bravo – Teresa Serrano – Mimi Smith.
 

Texto

La Corteza del Alma
La Corteza del Alma es una metáfora para referirnos a las capas del cuerpo, la casa de los sentimientos físicos y espirituales. Sus protagonistas son diez mujeres de distintas nacionalidades y generaciones cuyas obras están relacionadas con las multiplicidades de lo femenino, a través de diferentes temas, que abarcan las injusticias sociales, las cuestiones de género, la violencia física, psicológica, las discriminaciones raciales o la sexualidad.

El punto de partida de estas obras es el cuerpo femenino, referente común para mujeres artistas desde hace ya muchas décadas. Los soportes y técnicas utilizadas – instalaciones, pintura, dibujo, fotografía, vídeo y audio-, nos llevan a recordar la frase escrita en una de las obras de Barbara Kruger en l989: Your body is a battleground. La obra a la que nos referimos fue creada hace casi 20 años; nuestra sociedad ha cambiado, y las mujeres han conseguido algunas victorias, no si luchar por ellas. Todavía
hay mucho por hacer, aunque las mujeres van consiguiendo imponerse. Tanto en el arte como en la vida.

La Corteza del Alma revisa y actualiza esta premisa desde un enfoque plural, poético y político con las obras de Yolanda Domínguez (España), Catherine Dong (China), Regina Galindo (Guatemala), Beth Moysés (Brasil), Marina Núñez (España), Rosana Paulino (Brasil), Marta María Pérez Bravo(Cuba), Teresa Serrano (México), Mimi Smith (Estados Unidos) y Sue Williams (Reino Unido).

Yolanda Domínguez (1977, Madrid) trabaja con el cuerpo de otras personas. Su obra habla de un estereotipo de belleza que somete a la mujer, una violencia silenciosa en la que el alma sufre y el cuerpo tarda en darse cuenta. Su trabajo Beauty retrata la
relación de la industria de la belleza con nuestro cuerpo a través de una escena que recuerda a un “bukkake” – práctica sexual donde varios hombres eyaculan al mismo tiempo sobre el rostro de una persona- en este caso, vertiendo el contenido de diversos
tubos de crema sobre la cara de una mujer.

El discurso de Catherine Dong (1978, China) se vincula a la sexualidad y a las normas culturales que regulan el cuerpo. Dong considera la performance como una actitud más que un medio, una ideología más que un estilo, una situación en lugar de una
acción. La artista ha establecido su cuerpo como territorio visual y material primario de su obra para activar el comentario social sobre la inmigración, la raza y el género. Su trabajo se ocupa principalmente de las intersecciones culturales provocadas por la globalización, cuestionando lo que significa ser un ciudadano del mundo hoy, al tiempo que propone dialogar sobre la “desterritorialización” en la cultura contemporánea. En su obra el cuerpo representa un enfrentamiento ideológico. Utiliza el silencio como forma de protesta para llamar la atención sobre cuestiones relevantes de la sociedad multicultural, dando voz a los silenciados, o intensificando la visibilidad de los invisibilizados por las ideologías dominantes. En sus trabajos más recientes, Dong ve el cuerpo como un puente que conecta el este y el oeste, el pasado y el presente, creando una nueva versión de la hibridación con intención de trascendencia y reparación. Su obra Visual Poetics of Embodied Shame examina la cultura visual de la vergüenza asociada a la vulnerabilidad en su dimensión personal y socio-político, deconstruyendo la experiencia de la vergüenza a través de gestos, momentos y de la participación del público. La vergüenza es para Dong una estrategia feminista de resistencia, una práctica ética que busca alterar la conciencia para devolver dignidad
y humanidad.

Regina Galindo (1974, Guatemala) utiliza su propio cuerpo como herramienta creativa. Regina ofrece su cuerpo y su alma en busca de un mundo más ético y justo. Como artista visual que ha investigado el medio de la performance, Galindo explora las implicaciones éticas universales de las injusticias sociales, relacionadas con discriminaciones raciales, de género y otros abusos involucrados en las desiguales relaciones de poder que funcionan en nuestras sociedades actuales. En su vídeo “Piedra” Galindo remarca cómo “sobre el cuerpo de las mujeres latinoamericanas ha quedado inscrita la historia de la humanidad. Sobre sus cuerpos conquistados, marcados, esclavizados, objetualizados, explotados y torturados pueden leerse las nefastas historias de lucha y poder que conforman nuestro pasado. Cuerpos frágiles solamente en apariencia. Es el cuerpo de la mujer que ha sobrevivido la conquista y la esclavitud. Que como piedra ha guardado el odio y el rencor en su memoria para transformarlo en energía y vida”.

Beth Moysés (1960, São Paulo) ya no utiliza su cuerpo pero sí el cuerpo, alma y mente de las mujeres que sufren abusos y violencia de todo tipo para llevar a cabo su trabajo. Moysés proporciona a estas mujeres un ritual de transformación. Se trata de obras que hablan del tiempo, del dolor, de las confesiones y de la denuncia. Su instalación Consejos, con auriculares y un reclinatorio de confesionario, propone al público escuchar los consejos que los sacerdotes dan a una mujer que sufre abusos. Para hacer este trabajo la artista fue a confesarse a varias iglesias, colocándose en el papel de una mujer maltratada que relata su dolor como si se tratase de ella misma. La obra se convierte en un verdadero testimonio que aborda la problemática del maltrato femenino desde la óptica de la Iglesia católica. Para escuchar los consejos de los sacerdotes, la artista sugiere arrodillarse en el reclinatorio y colocarse los auriculares. Su otra obra en la exposición, Una pausa, es una aguja de grandes dimensiones apoyada en la pared, que en este contexto se convierte en un elemento de memoria, aludiendo a las puntadas/heridas de la vida. La aguja es un objeto muy afincado en el mundo cotidiano femenino, una suerte de herramienta doméstica, pero la artista consigue extrapolar su significado en la narrativa tradicional, al conferirle una apariencia de arma defensiva contra los abusos.

Marina Núñez (1966, Palencia) se apropia del cuerpo femenino para desmitificarlo. Los rostros que se tensan, se deforman, se rompen o se derrumban son habituales en las obras de esta artista. Rostros monstruosos según el canon dominante, excitantes si se plantean como un territorio ignoto capaz de dejar atrás viejas servidumbres. Porque los límites de la piel simbolizan los límites de las personas, pueden verse como representaciones de firmeza y coherencia, pero también como armaduras o camisas
de fuerza que nos inmovilizan y asfixian. En estos cuadros ya no queda del cráneo sino la piel vaciada, sin sentido, despojo que alude al final de una forma de entender lo que es un ser humano.

La obra de Rosana Paulino (1967, São Paulo) indaga en la condición de las mujeres negras en la sociedad brasileña, reflexionando acerca de las presiones que se producen dentro de los estándares de belleza, y los abusos a los que han sido sometidas las mujeres de raza negra a lo largo de la historia. La serie de dibujos “Diario de la enfermedad” pretende comprender la dualidad latente en el cuerpo femenino: la fragilidad y la fortaleza al mismo tiempo. La obra alude a una experiencia personal de
la artista relacionada con la enfermedad: “un cuerpo extraño, un extranjero se alimenta de mi sangre”. Cada dibujo narra la memoria de los cambios silenciosos que se iban produciendo en el cuerpo de la artista, un cuerpo débil, indefenso, que decide luchar. De la vida y la muerte, del (re) nacimiento y la destrucción, de la fe en uno mismo, hablan estos dibujos de Rosana Paulino.

A través de sombras, claro y oscuro, movimientos de luces, y una gran espiritualidad, Marta Maria Pérez Bravo (1959, La Habana) ha articulado gran parte de su obra. Son vídeos y fotografías que reflejan, simbólicamente, el alma del ser humano; su tiempo, sus dificultades, retos, superaciones y caminos por recorrer. Para Pérez Bravo, su propio cuerpo es instrumento de trabajo e inspiración. Un camino oscuro pertenece a una serie de vídeos que Marta María Pérez Bravo viene produciendo en los últimos años y que guarda una estrecha relación con su obra fotográfica. Según la propia artista, “el título es una metáfora de las dificultades y los avatares que nos vamos encontrando en la vida, y que casi siempre nos las arreglamos para sortearlos y seguir adelante; avatares de la vida material y de la espiritual”. Pérez Bravo ha desarrollado una obra muy ligada a sus propias vivencias y siempre afincada en la reinterpretación de los cultos sincréticos de la mitología afrocubana o Santería. Esta nueva producción videográfica se enfoca más en el espiritismo, en desentrañar un más allá, y en procurar aproximar dos mundos muchas veces ajenos pero conectados y dependientes, el espiritual y el terrenal.

Teresa Serrano (1936, México D.F.), artista interdisciplinar de dilatada trayectoria artística, ha adoptado un serio compromiso a lo largo de toda su carrera profesional, reflexionando sobre la condición y circunstancias de la mujer en las sociedades
actuales y su relación con el machismo existente. Su trabajo gira en torno al género, al poder y a la impronta de éste sobre el individuo, especialmente, sobre las mujeres. Aborda temas diversos como la incomunicación, la religión, la migración o el lenguaje. La pieza escultórica 5 words, que es a la vez performance, fue creada con cera. Son cinco palabras asociadas al duelo, y pretenden resumir los estados anímicos por los que se atraviesa en las grandes pérdidas: ANGER (cólera), DENIAL (negación), DEPRESSION (depresión), BARGAIN (negociación), ACCEPTANCE (aceptación). Teresa Serrano afirma que utilizó este material para construir y quemar lo que estos conceptos entrañan, como un proceso de purificación del alma, una limpia espiritual para sanar la herida y aceptar la desaparición. El video Boca de Tabla, también presente en esta muestra, transcurre en una hermosa casa de principios del siglo XX en la ciudad de México. Una mujer en la mitad de su vida, camina alrededor de la casa, atravesando y cerrando puertas tras de sí. Las habitaciones filtran a través de las persianas unas luces rotas que acentúan el ensimismamiento y la soledad de la mujer. El recorrido constante por escaleras y habitaciones producen una visión de agobio y encierro. Su cara está siempre en la sombra, excepto cuando cruza los espejos. Y así se va repitiendo este pausado y solitario recorrido de una mujer que no encuentra una salida. La película no es un bucle. La cámara tomó muchas de las mismas escenas desde diferentes ángulos.

Mimi Smith (1942, New York, USA) centra su mirada en esa segunda piel del cuerpo que supone la vestimenta, especialmente la que se utiliza en el ámbito privado: la ropa íntima. El tiempo, también ha sido una preocupación en la vida de esta artista. Muchos
de sus trabajos rastrean el trayecto de la vida humana, las enfermedades y las transformaciones causadas por la edad. “Empecé haciendo escultura en forma de prendas de vestir en 1965. Este trabajo se basa en la experiencia común que
compartimos de mirar la ropa como un objeto visual. Con los años, mi trabajo ha utilizado muchos temas y adoptado diferentes formas –esculturas, dibujos, instalaciones-.

Mis obras están relacionadas con la televisión, la contaminación, el abuso infantil y el SIDA. Los trabajos recientes están implicados a menudo con los problemas del envejecimiento y la enfermedad. He seguido utilizando la vestimenta como concepto
de mi trabajo, y en una serie actual de dibujos planteo comentarios acerca de las transformaciones que se producen en las diferentes edades de una mujer, representadas a través de su ropa”.

El trabajo Sue Williams (1956, Cornwall, Reino Unido) se ocupa de la interpretación visual de la sexualidad humana y las complejidades de la conducta, vinculada a la vida contemporánea y la sexualización de la sociedad occidental. Smith busca comprender la compleja naturaleza del deseo humano, la comunicación y el deslizamiento entre lo que se dice, lo que se quiere decir y lo que se comprende. Es su intención revelar los espacios ambiguos, las lagunas en la comunicación, los intersticios entre la seguridad e inseguridad en nuestras vidas. Es a través de la exploración de la vida contemporánea, en la que la artista intenta comprender los roles de género y cómo afectan a nuestras relaciones mutuas. El cuerpo aparece a través del trazo fuerte, agresivo y suelto de su dibujo.

Artistas de distintas partes del mundo se unen en esta muestra para discutir, a través de sus poéticas visuales, problemas de gran calado, muchas veces ignorados o relegados por la sociedad o las estructuras de poder.

Beth Moysés
Febrero 2016

 

Obras

Chun Hua Catherine Dong

Yolanda Domínguez

Regina Galindo/h5>

Beth Moyses

Marina Núñez

Rosana Paulino

Marta Maria Perez Bravo

Teresa Serrano

Mimi Smith

Williams, Sue

 
 


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